miércoles, 30 de abril de 2014

La dehesa 18/04/14

En la dehesa los cerdos son negros aunque paseen a la sombra de las encinas, encimas que crecen extendiendo sus ramas en horizontal, como paraguas que intentan recoger cuanto más sol mejor. Aquí se sigue respetando el campo porque se sigue viviendo del campo, sigue habiendo animales salvajes como ciervos, zorros, venados y jabalíes, sin necesidad de Parques Nacionales y los animales domésticos piensan que son salvajes, de tanto espacio que tienen para vivir. En la dehesa los cerdos engordan con bellota y ponen firmes las carnes subiendo y bajando el monte. Las paredes de piedra que separan los campos llevan en el mismo lugar desde que fueron levantadas por los abuelos o los abuelos de los abuelos de los que hoy las reparan, pero más tiempo llevan las encinas que muchas habrán visto pasar entre ellas caballeros con armadura. En la dehesa hemos aprendido a adaptarnos a la naturaleza y adaptar la naturaleza a nosotros sin destruirla, y paseando por ella podemos pensar que estamos en un bosque protegido cuando estamos en explotaciones ganaderas. 

Si alguien quiere conocer la dehesa más bonita de España, que vaya a Fuentes de León y alrededores, no se arrepentirá.

De llaves y herencias 17/04/14

Pronto tenemos unas elecciones en las que nos jugamos mucho aunque parezca todo lo contrario. Son elecciones al Parlamento Europeo y no nos damos cuenta de que cada vez se deciden en ese Parlamento más cosas que nos afectan, y que los gobiernos nacionales tienen que aceptar cada día más las decisiones de Europa y tienen cada día menos poder autónomo. Sin embargo son las elecciones que más pasan desapercibidas, porque los representantes que elegimos no son tan conocidos como los aspirantes a alcalde o a presidente de gobierno. Las campañas electorales de los grandes partidos se centran, como siempre, en destacar los errores del contrario, cosa que estaría bien si tuvieran que ver con nuestros problemas concretos y no desvariaran en menoscabar la imagen del otro a costa de lo que sea. Al final todos quieren subir al poder, y aunque alguno pueda tener buenas intenciones, quedan sepultadas bajo la lista de acusaciones del tipo "los de azul nos lleváis a la ruina por la derecha" y "los de rojo nos lleváis a la ruina por la izquierda". Todos dicen tener la llave que abre las puertas a las soluciones antes de subir al poder, y cuando llegan y no solucionan nada se excusan en la herencia recibida del otro, y con esas excusas tenemos siempre justificado estar jodidos. 

Vivimos en una Europa cada vez más unificada, al menos aparentemente. En su día entregamos las llaves de casa a Europa porque de allí venía el dinero que nos la iba a reformar, a cambio de que luego les comprásemos a ellos los electrodomésticos, aunque esa es otra historia. Entregamos las llaves y cuando vienen mal dadas todos las queremos de vuelta, porque siempre hay una excusa para culpar a los demás y no hay una mejor forma de culpar a los demás de nuestros males que volver a los nacionalismos. Por eso se entiende el oportunismo de los nacionalistas, ya sean catalanes que no quieren seguir en España o españoles que no quieran seguir en Europa. Un nacionalista quiere echar la llave de su casa y gestionar lo suyo no compartiendo con el resto, acordándose sólo de lo que ha entregado pero nunca de lo que ha recibido, y en el caso de conseguir la independencia siempre tendrá la excusa de los males propios en la herencia recibida, y si no, ahí tenemos a algunos políticos hispanoamericanos que siguen culpando al Imperio colonial español de sus males de hoy doscientos años después de la independencia. Llaves, políticos y herencias: los problemas de siempre.

domingo, 27 de abril de 2014

La niebla 16/04/14

La niebla es más extremeña que el jamón. Extremadura es húmeda, no tanto como Finlandia, pero mucho más húmeda de lo que parece. Tiene más kilómetros de costa que cualquier otra región española, si bien aquí es costa de agua dulce por la cantidad y tamaño de sus embalses. Tanta agua produce muchas mañanas de niebla, pero como se suele decir: "mañana de niebla, tarde de paseo", y es que las nieblas vienen seguidas de tardes con cielos de azul radiante. Este año ha llovido de forma constante y el campo está estupendo. Da gusto pasear por el campo y volver a casa con los bajos de los pantalones empapados por la hierba mojada. Da gusto necesitar una chaquetita al levantarse y al acostarse, mientras al medio día se pueden llevar los brazos al sol. Da gusto respirar y notar cómo el aire moja los pulmones. Da gusto volver a la tierra sintiendo que echas de menos hasta la niebla. 

jueves, 24 de abril de 2014

De familias y casas 15/04/14

Viendo algunas casas antiguas uno puede escribir la historia de una familia, o al menos puede novelarla, como me gusta hacer a mi. A veces hay suerte y se pueden diferenciar bien las reformas, las ampliaciones y las segregaciones y observando un poco se pueden intuir la antigüedad y el por qué de los cambios. Si ves dos puertas seguidas, con ventanas de igual tamaño y a igual altura, que comparten tejado pero tienen un zócalo con distintos azulejos en la fachada, puedes imaginar una herencia y dos hermanos. Si ves un baño al otro lado del patio, puedes pensar cómo sería antes de que existiera. Cuando hay una habitación subiendo un escalón, metida en casa del vecino pero con puertas sólo desde ésta, puedes ver a un nuevo hijo que ya no cabía y a unos vecinos a los que les sobraban metros. Cuando encuentras pequeños tejaditos pegados unos a otros, con diferentes tejas y a diferentes aguas, sabes que cada uno marca la llegada de un nuevo hijo, y fue familia numerosa. Y si al subir a la planta primera estás encima de la casa del vecino de la derecha, mientras que la primera planta del vecino está sobre tu planta baja, y al subir a la planta segunda te sitúas sobre la planta primera del vecino de atrás, empiezas a preguntarte si hay una forma más complicada de ir cediendo espacio a los hijos que se casan, y en cómo serían las cenas de Navidad.

miércoles, 23 de abril de 2014

Al gimnasio 14/04/14

Vivimos en una época extraña, eso ya lo he escrito más de una vez, y es que es extraño ir al gimnasio en coche para montar en bicicleta estática o correr en la cinta. Hay cosas que sólo se pueden hacer en el gimnasio, pero otras son raras ir a hacerlas allí, y montar en bicicleta o correr es algo que deberíamos hacer en la calle. A lo mejor si vamos y volvemos corriendo hasta allí nos ahorramos la cuota mensual, esa que pagamos con un año de adelanto porque es más barato que mes a mes pero luego perdemos porque a los dos meses no tenemos ganas de coger el coche para ir tan lejos. Al menos para entrar y salir de este gimnasio hay que esforzarse y subir escaleras, para que desde el primer día sepamos que con sólo apuntarnos no nos pondremos en forma.

Y así un día, y otro 13/04/14

- Pues van a dar las once y media.
- Son todavía y veinte.
- Digo que van a dar, son casi y media.
- Quedan diez minutos.
- Quedan cinco.
- Bueno, pero todavía no son y media.
- Pero van a dar.
- De aquí  a que den a pasado media mañana.
- Ya ha pasado, ya son y media.
- Ahora si que son, ¿tenías algo que hacer a y media?
- Nada.
...

- Pues van a dar menos cuarto...

Acostumbrados a pasar la vida trabajando, hay quien se jubila y no sabe que hacer con su tiempo más que estar pendiente del reloj.

Subir a tender 12/04/14

Hablar de que el precio de la vivienda sube o baja es complicado y en la mayoría de los casos engañoso, porque se suelen dar datos medios de todo el país o como mucho por provincias o ciudades lo que significa tener que hacer medias entre cosas que nos son comparables. El mercado de la vivienda es en realidad una casi infinidad de mercados distintos dependiendo de su situación, antigüedad, tipo de vivienda, etc. Esto pasa porque si tu fabricas un coche lo puedes vender en cualquier parte casi por el mismo precio, porque es el mismo coche y se usará para lo mismo, pero una vivienda no se puede desplazar y además una parte importante de su precio es su situación. La misma vivienda vale más en una playa de Torremolinos que en un pueblo de interior. El mercado de la vivienda es muy rígido, lo que explicado con un ejemplo significa que si tu quieres vender pan, puedes comprar los ingredientes ahora y estar vendiendo pan dentro de unas horas, pero si quieres vender viviendas pueden pasar seis u ocho años desde que se declara un suelo Urbanizable hasta que se terminan las viviendas, lo que hace que sea un mercado tendente a las burbujas, porque pueden pasar varios años con poca oferta y mucha demanda.

Otra cosa que hay que tener en cuenta es la diferencia entre precios de viviendas en venta y precios de viviendas vendidas, porque yo puedo tener una vivienda en venta por cien mil euros sabiendo que mis vecinos venden las suyas en la mitad porque no tengo necesidad de vender, y probablemente no la venda. Cuando escuchamos que el precio de la vivienda ha bajado un tanto por ciento desde que empezó la crisis, pero nosotros vemos que la vivienda que nos gusta, en el barrio que nos gusta no ha bajado tanto, es porque se habla de medias, bajan más las viviendas menos atractivas y seguramente nosotros nos fijemos en una con mucha demanda.

Contada esta chapa que será insufrible para muchos pero interesante para los que quieran comprar o vender, voy a contar algo que me estoy encontrando en ciertos lugares, y es la paradoja de que los precios de las viviendas en venta siguen bajando, pero los de las vendidas pueden subir, no se si de forma permanente o puntual. Pasa que hay algunas zonas de algunas poblaciones (es importante no generalizar), en los que casi todas las viviendas se construyeron de 2004 en adelante y los bancos eran propietarios de gran cantidad de ellas. Los propietarios particulares tienen hipotecas altas, y si quieren vender su límite de bajada es el de su hipoteca, porque vender por debajo es lo mismo que esperar a que les embargue el banco. Los bancos en cambio tienen mucho margen de descuento, y han estado haciendo rebajas de un 30 o un 40% por debajo del precio de las hipotecas de los particulares. Así que los bancos han ido vendiendo toda su cartera de inmuebles, y sólo quedan las de los particulares, que aunque sigan bajando los precios, siguen por encima de los que tenían los bancos. Es decir, que el que quiera comprar a partir de ahora, o paga más caro que las últimas viviendas que se han vendido, o espera, o se va a otra zona. Y de esta forma, el particular que vende estará rebajando más su precio, pero el que compra estará comprando más caro, aunque eso no signifique que el precio de la vivienda sube. Por ahora, los que quieran vender tendrán que seguir subiendo a tender en sus casas, porque no parece que por ahora los precios vayan a tender a subir.

martes, 22 de abril de 2014

Tarta de espinacas 11/04/14

Tengo muchas esperanzas puestas en la cocina moderna. Las tengo porque veo que las cocinas de los grandes restaurantes se parecen cada vez más a un laboratorio, y eso es lo que necesitamos. Nuestro cuerpo ha evolucionado en épocas en las que era difícil encontrar comida, y se ha acostumbrado a reconocer como más apetecibles los alimentos más calóricos, como los ricos en grasas y azúcares, por eso nos gustan mucho las pizzas y poco las acelgas. Ahora que la comida no es un problema ha llegado el momento de que en los laboratorios hagan tartas con apariencia de chocolate, sabor a chocolate, pero hechas exclusivamente de espinacas, con todas las propiedades positivas de las verduras y el sabor de los postres. Eso sí que será cocina moderna.

Arte e Historia 10/04/14

Somos muchos los aficionados a la fotografía, cada día más, porque cada vez es más fácil hacer fotos y porque las máquinas que tenemos cada vez las hacen mejor, y eso anima mucho. Un simple teléfono toma hoy imágenes con gran resolución, nitidez y calidad de colores, lo que hace no mucho tiempo estaba al alcance de muy pocos. Como digo, eso anima mucho a hacer fotos, y hacer muchas fotos es la mejor forma de hacer mejores fotos cada vez, por la práctica, y porque nos lleva a ver fotos de otros que hacen mejores fotos que nosotros. Los que nos sentimos fotógrafos intentamos hacer fotos estupendas de rincones fantásticos en ciudades maravillosas, en monumentos espectaculares y paisajes idílicos, para luego enseñarlas y sentirnos orgullosos de nuestro trabajo, pero seguramente habrá cientos que hayan fotografiado esos mismos lugares antes y mejor que nosotros, lo cual puede ser frustrante. Pero creo que no hace falta conseguir la mejor imagen de la Torre Eiffel o de la Sagrada Familia para ser un buen fotógrafo, lo que hace falta es aprender a inmortalizar lo que nos rodea. Esas fotos también hay que hacerlas, pero no debemos pensar en hacer una foto perfecta, porque nunca lo será. Las fotografías son a veces Arte, pero casi siempre son Historia, porque lo que queda congelado en ellas queda para siempre, y sólo necesitamos volver a verlas pasados unos años para comprobar como ha cambiado todo, nosotros incluidos. 

Esta vista puede ser la que más veces he contemplado al levantarme a lo largo de mi vida y en todo este tiempo ha cambiado tanto o más que yo, que hoy cumplo treinta y tres años (10 de abril). Mirando ahora recuento todos los cambios que puedo recordar, como los edificios que no estaban y los árboles que han crecido, pero echo de menos haber pensado antes igual que ahora y haber sacado la cámara varias veces en este tiempo para tener imágenes de lo que hoy sólo son recuerdos.

lunes, 21 de abril de 2014

El camino se hace al andar 09/04/14

Hay lugares a los que sólo se puede llegar andando, y está bien que así sea porque de esa forma se mantienen más o menos desconocidos si hay suerte o tranquilos si no la hay. Todavía tenemos lugares encantadores y poco conocidos a los que ir, y no hace falta llegar hasta el Amazonas para encontrarlos, porque los tenemos más cerca de casa de lo que nos podemos imaginar. Sólo hace falta calzado cómodo y agua en la mochila para salir a conocer los caminos que nos rodean, y en ellos encontraremos sorpresas inesperadas. No se trata de andar por andar, y es que al andar cambiamos la forma de medir el tiempo que tenemos por delante y hacemos del trayecto más que un desplazamiento entre dos puntos, porque todo el tiempo es disfrute. Al caminar se descubre el camino, y en él hay muchas más cosas que en el destino, que no deja de ser el final del camino. 

P.D.: La foto me la manda mi madre, de una de sus caminatas con mi padre, Vicente y Choni.