Cada día tomamos cientos de decisiones, desde las situaciones mas sencillas a las que ni si quiera prestamos atención y las tomamos de forma casi automática a decisiones importantes que cambiarán nuestra vida, con las que nos paramos a reflexionar y nos cuesta decidir. Tenemos momentos difíciles en los que no vemos una decisión clara, porque es complicado preveer las consecuencias que implicarán o porque todas los posibles caminos parecen iguales, y no sabemos cuando dejarán de serlo. Pensamos, dudamos, valoramos, esperamos, decidimos y volvemos a dudar, y en muchos casos nos arrepentimos, porque claro, es mucho mas fácil saber cual es la decisión correcta una vez que hemos conocido las consecuencias. Creo que arrepentirse solo merece la pena para aprender e intentar no volver a equivocarse, pero no debemos perder demasiado tiempo en revisar nuestras decisiones pasadas una y otra vez porque estaremos quitando tiempo a nuestro presente y a nuestras decisiones sobre el futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario